La reciente encuesta dirigida al sector de la madera en Andalucía, iniciada el 5 de octubre de 2025 y canalizada mediante un formulario digital, ha puesto negro sobre blanco algo que el territorio ya intuía: existe un amplio consenso sobre el enorme valor social, económico y ambiental de la madera andaluza y su papel estratégico en la economía circular. Sin embargo, también deja claro que aún hay margen de mejora en la movilización del recurso forestal, especialmente cuando hablamos de conectar el monte con la industria de la madera estructural y con la construcción sostenible en la región.
Una encuesta que recoge la voz de toda la cadena de valor
La consulta se ha dirigido a un abanico muy amplio de actores del ecosistema forestal-maderero andaluz: propietarios, empresas, administración, prescriptores (arquitectura, ingeniería, diseño) y asociaciones sectoriales. El uso de un formulario digital ha facilitado una participación ágil, diversa y representativa, alineada con la tendencia hacia la digitalización del sector.
Este enfoque permite captar una imagen realista de la cadena de valor de la madera en Andalucía, desde el monte hasta la obra, pasando por aserraderos, industrias de transformación, carpinterías, empresas de estructura y agentes de distribución. El resultado es un diagnóstico compartido que sirve de base para planificar políticas públicas, orientar inversiones privadas y diseñar estrategias de bioeconomía forestal a medio y largo plazo.
Consenso: la madera andaluza como motor de economía circular
Los resultados de la encuesta reflejan un consenso muy amplio sobre el papel de la madera andaluza como recurso clave en la economía circular y en la transición ecológica. Entre las ideas más repetidas destacan:
- La madera como recurso renovable procedente de gestión forestal sostenible, capaz de sustituir materiales más intensivos en energía y emisiones.
- Su capacidad para almacenar carbono durante toda la vida útil de los productos de madera, especialmente en construcción y rehabilitación de edificios.
- El potencial de la madera para generar empleo local de calidad, fijar población en el medio rural y dinamizar comarcas forestales históricamente desfavorecidas.
- El valor de la madera andaluza como producto de proximidad, vinculado al territorio, con impacto directo en la economía local y la bioeconomía regional.
En el ámbito de la construcción en madera, el sector subraya que la madera andaluza puede ser un material protagonista en proyectos de edificación sostenible, arquitectura de bajas emisiones y soluciones industrializadas, siempre que exista una oferta estable y bien organizada.maderadeandalucia+1
El gran reto: movilizar el recurso y agilizar la administración
Junto a este reconocimiento del valor de la madera, la encuesta señala con claridad que existe un importante margen de mejora en la movilización del recurso forestal. No se trata solo de cantidad de madera disponible, sino de la capacidad real de llevarla del monte a la industria de forma competitiva, segura y continuada.
Entre las prioridades marcadas por los encuestados destacan:
- Agilización administrativa: reducir plazos, simplificar trámites y coordinar mejor a las distintas administraciones implicadas en los aprovechamientos forestales, autorizaciones y certificaciones.
- Mejora de la planificación de cortas y aprovechamientos, para garantizar una oferta estable de madera, con calidad y continuidad suficientes para dar seguridad a la industria y a los prescriptores.
- Adaptar la normativa y la gestión a una visión de cadena de valor, donde la madera no sea solo un subproducto del monte, sino un pilar de la economía forestal andaluza.
En la práctica, esto significa que, aunque los bosques andaluces tienen un potencial maderable relevante, todavía existe un desfase entre esa capacidad y el flujo real de madera que llega al mercado, especialmente para usos estructurales y de alto valor añadido.
Digitalización y cooperación: claves para una cadena de valor moderna
Otro bloque de prioridades identificado por la encuesta tiene que ver con la modernización del sector mediante digitalización y cooperación entre agentes.
Los participantes coinciden en la necesidad de:
- Impulsar herramientas digitales para la gestión forestal, inventarios, trazabilidad y planificación de aprovechamientos.juntadeandalucia+1
- Avanzar en sistemas de trazabilidad digital de la madera, desde el monte hasta la obra, que refuercen la confianza en la madera local.
- Fomentar la cooperación entre propietarios, empresas forestales, industrias, prescriptores y administración, generando redes y alianzas que faciliten proyectos conjuntos y economías de escala.
En el ámbito de la construcción en madera, la digitalización también se asocia al uso de herramientas BIM, diseño paramétrico y sistemas industrializados, que requieren una oferta de madera fiable y bien caracterizada. La coordinación entre ingenierías, arquitecturas, promotoras y empresas de estructura resulta esencial para que la madera andaluza pase de ser una opción teórica a una solución habitual en el mercado.
Capacidades técnicas y formación práctica: profesionalizar la bioeconomía forestal
La encuesta subraya la necesidad de reforzar las capacidades técnicas a lo largo de toda la cadena de valor de la madera en Andalucía, con especial énfasis en la formación práctica y aplicada.
Entre las demandas más habituales se encuentran:
- Formación específica en selvicultura orientada a madera de calidad, técnicas de aprovechamiento, mecanización y seguridad.juntadeandalucia+1
- Capacitación en clasificación estructural, normas técnicas y diseño con madera para profesionales de la construcción (arquitectos, ingenieros, aparejadores).
- Programas de reciclaje profesional para las industrias existentes, ayudándolas a adaptarse a nuevos productos (madera estructural, paneles, soluciones industrializadas).
- Formación en comercialización, marketing y comunicación de productos de madera local, vinculados a la sostenibilidad y la economía circular.
Todo ello encaja con la visión de una bioeconomía forestal en la que la madera no es solo materia prima, sino también tecnología, conocimiento y empleo cualificado en el ámbito rural y urbano.
Comunicar mejor: la madera andaluza como material de futuro en construcción
Finalmente, la encuesta remarca como prioridad una estrategia de comunicación potente que refuerce el papel de la madera local, especialmente en la construcción.
Los agentes del sector reclaman:
- Campañas que expliquen, con un lenguaje cercano, los beneficios ambientales, sociales y económicos de utilizar madera andaluza en edificación y rehabilitación.
- Acciones dirigidas a prescriptores (arquitectos, ingenieros, promotores) para que integren la madera estructuralen sus proyectos como opción técnica preferente.
- Visibilizar casos de éxito de edificios y proyectos en madera en Andalucía, demostrando que es posible construir con madera local con garantías de calidad, seguridad y durabilidad.
- Asociar claramente la madera andaluza con conceptos como economía circular, baja huella de carbono, proximidad y gestión forestal sostenible.
Esta dimensión comunicativa es esencial para que la demanda de madera estructural andaluza crezca al ritmo de las capacidades de oferta, cerrando el círculo entre monte, industria y mercado.


