La puesta en marcha de previsiones provinciales de movilización de madera supone un salto cualitativo en la forma de planificar el aprovechamiento forestal y de garantizar un suministro más estable y predecible para la industria de la madera en Andalucía. Esta iniciativa se enmarca en el Programa de Impulso de los Aprovechamientos de Madera en Andalucía, que persigue activar una gestión forestal sostenible y continuada, reforzar la bioeconomía rural y consolidar una cadena de valor que conecte el monte con la industria y la construcción en madera.
Objetivo: dinamizar el sector y asegurar suministro estable
El propósito central de estas nuevas previsiones provinciales es dinamizar el sector forestal andaluz y mejorar la estabilidad en el suministro de madera a la industria, reduciendo la incertidumbre y favoreciendo inversiones a medio y largo plazo. Disponer de objetivos claros por provincia permite orientar mejor los aprovechamientos, dimensionar capacidades industriales y planificar infraestructuras asociadas (caminos, cargaderos, accesos, etc.).
Además, este enfoque contribuye a que la madera andaluza gane peso como recurso estratégico en la economía circular, la construcción sostenible y la mitigación del cambio climático, al aumentar el volumen de madera movilizada bajo criterios de gestión forestal sostenible.
Para definir la potencialidad maderera de cada provincia andaluza, se han planteado una serie de pasos encadenados que combinan análisis técnico, planificación forestal y lectura estratégica del territorio.
Análisis histórico de aprovechamientos
El primer paso consiste en un análisis histórico detallado de los aprovechamientos ejecutados en la última década en cada provincia. Este trabajo incluye:
- Recopilar datos de volúmenes de madera extraída, especies, tipos de productos y destinos finales.
- Identificar tendencias, años punta y años con caída de aprovechamientos, así como las causas (mercado, incendios, restricciones, falta de oferta organizada, etc.).
- Valorar el comportamiento de diferentes tipos de montes y modelos de propiedad (públicos, privados, consorciados).
Este análisis permite establecer un punto de partida realista, basado en lo que ya se ha sido capaz de movilizar, y ayuda a detectar cuellos de botella que han limitado el aprovechamiento en años anteriores.
Revisión de la planificación forestal y de las cortas previstas
El segundo paso es la revisión de la planificación existente, mediante el análisis de los Proyectos de Ordenación de Montes y otros instrumentos de gestión vigentes. A partir de esta información se pretende:
- Identificar las cortas previstas para los próximos diez años, provincia por provincia.
- Estimar el potencial maderable por área, diferenciando masas con vocación de madera de calidad, biomasa u otros productos forestales.
- Comprobar la coherencia entre la planificación teórica y la capacidad real de ejecución, considerando accesos, infraestructuras y contexto socioeconómico.
Con ello se pasa de una foto estática del monte a una proyección temporal de la oferta de madera, alineada con el Plan Forestal Andaluz 2030 y con los objetivos del Programa de Impulso.
Identificación del potencial real y focos prioritarios de esfuerzo
El tercer bloque de trabajo se centra en traducir los datos anteriores en una estimación del potencial real de movilización y en la localización de las zonas prioritarias donde concentrar esfuerzos.
A partir del diagnóstico del sector forestal andaluz y de los análisis históricos y de planificación se busca:
- Delimitar áreas donde la movilización de madera sea técnica y económicamente viable, atendiendo a la rentabilidad, las posibilidades de mecanización y la existencia de infraestructuras.
- Detectar territorios con alto potencial maderero infrautilizado, donde las barreras sean principalmente administrativas, organizativas o de falta de coordinación entre agentes.
- Definir áreas de aprovechamiento preferente, que se conviertan en polos de activación de la bioeconomía forestal, con capacidad de suministrar madera a la industria de forma continuada.
En estas zonas se prevé concentrar recursos para eliminar barreras, mejorar accesos, reforzar la ordenación de montes y facilitar la movilización efectiva del recurso.
¿Qué se espera conseguir con estas previsiones provinciales?
La finalidad última es que industria y sociedad dispongan de más madera y en mejores condiciones, tanto en cantidad como en calidad y regularidad de suministro. La identificación de las áreas más prometedoras para la movilización permite:
- Dar seguridad a la industria de la madera, incluidas las empresas de madera estructural y los aserraderos, para planificar inversiones, modernizar instalaciones y apostar por productos de mayor valor añadido.
- Reforzar el uso de madera local en construcción, alineado con las estrategias de construcción sostenible, vivienda pública en madera y promoción de soluciones industrializadas.
- Contribuir a la prevención de incendios, al reducir la acumulación de biomasa combustible mediante aprovechamientos planificados y sostenibles.
- Apoyar la lucha contra la despoblación rural, generando actividad económica, empleo y oportunidades de negocio asociadas a la cadena de valor de la madera.
En conjunto, estos objetivos sitúan a la madera andaluza como un recurso clave para la bioeconomía rural, la economía circular y la política forestal del siglo XXI en Andalucía.
Madera de Andalucía y la construcción: una oportunidad estratégica
Las nuevas previsiones y objetivos provinciales no solo miran al monte, sino también a la industria transformadora y a la construcción en madera. Al mejorar la estabilidad y previsibilidad del suministro, se crea el contexto adecuado para:
- Desarrollar una industria de madera técnica estructural capaz de abastecer proyectos de arquitectura y obra civil en Andalucía.
- Favorecer la incorporación de la madera andaluza a proyectos de vivienda pública y rehabilitación, en línea con los acuerdos y protocolos ya impulsados por la administración autonómica.
- Posicionar la región como referente en gestión forestal sostenible, innovación en productos de madera y construcción de baja huella de carbono.
Este enfoque integral –desde el diseño de objetivos provinciales de movilización hasta la promoción de la madera en la edificación– configura una hoja de ruta coherente para consolidar la cadena de valor Madera de Andalucía.


